LA REVOLUCIÓN NECESITA AVANZAR
En el momento en que, José Miguel Carrera llego a Chile y comenzó su participación política, en el partido Patriota, el sector más independentista era de los Jóvenes Autonomistas, liderado por Juan Martínez de Rozas, quien ya era miembro de la logia de Cádiz, que Carrera había conocido como organización política en España y este, se mantenía, proponiendo solo tibias reformas transformadoras que, según José Miguel, no hacían avanzar la revolución.
Se necesitaba entonces, apurar en el proceso revolucionario, para lo cual, José Miguel Carrera junto a sus partidarios de Santiago y los autonomistas de Concepción, decidieron organizar un golpe de estado, alegando para justificarlo, irregularidades en la elección del primer congreso, por la sobre-representación de los diputados de Santiago.
Apoyado por Martines de Rosas y los sureños, sumado a sus hermanos Juan José y José Luis, quienes, como oficiales, estaban al mando de las tropas en la capital, organizaron el alzamiento militar para tomar el poder. Pero Carrera, persuadió a sus hermanos de esperar, mientras él trataba de convencer al sector autonomista más conservador, de solucionar el problema en forma pacífica.
Fracasado ese intento, José Miguel decidió que, la única solución era dar ese golpe y realizar el movimiento militar planificado anteriormente, por lo que este, se llevó a efecto en la madrugada del 4 de septiembre de 1811 y fue concretado exitosamente con sus hermanos.
Sin embargo, su intervención militar tuvo dos consecuencias políticas de consideración. La primera fue que, debido a la propuesta inicial del golpe y su cambio de momento para realizarlo, se produjo un esbozo de rivalidad entre la capital, liderada ahora por Carrera y la ciudad de Concepción, representada por Martínez de Rozas. A consecuencia de esto, al día siguiente y sin coordinación con los sucesos de Santiago, los "exaltados" del sur, reemplazaron en un cabildo abierto, a los diputados de esas provincias, por otros representantes considerados de ideas mas jugadas por la independencia.
Y, la segunda consecuencia, pero no por eso la menos importante, José Miguel Carrera demostró que era él, quien tenía el control efectivo sobre las fuerzas armadas de la región.
Es, además, en este golpe de Estado cuando su amigo Manuel Rodríguez pierde su puesto de Procurador de la ciudad de Santiago, pues así lo "exigía el pueblo" en sus demandas.
Este desplazamiento del abogado Rodríguez, es seguramente atribuible a las rencillas que habrían tenido Carlos Correa de Saa con el padre de Manuel, don Carlos Rodríguez de Herrera, por cargos en la administración realista. A pesar de esto, los tres hermanos Rodríguez y Erdoíza, fueron compañeros de luchas políticas del bando carrerino, participando principalmente durante la denominada Patria Vieja.
Esta nueva situación, instaurada con el golpe militar, presentaba una postura más radical al proceso independentista, por lo que se cerró el Congreso y se destituyó a ocho diputados, de los cuales siete eran de Santiago y se nombró, además, una Junta de Gobierno integrada por Juan Martínez de Rozas, Juan Enrique Rosales, Juan Mackenna, Calvo de Encalada y Gaspar Marín, quedando como Presidente del Congreso Nacional el sacerdote Joaquín Larraín.
Así, los patriotas “exaltados” se adueñaron del Poder Ejecutivo y del Legislativo, emprendiendo una serie de reformas de todo orden.
En estos hechos políticos, realizados con la participación activa de la familia Carrera Verdugo, a la inquieta Javiera no la mantuvieron al margen del proceso revolucionario y ella, se convirtió en el motor patriótico de su familia.
En aquellos días, su figura se hizo mayormente conocida. Para espiar, frecuentaba todas las celebraciones realistas y en especial, las que se realizaban a raíz de los triunfos militares. Además de esconder a soldados patriotas en su casa, era la encargada de recibir durante las noches y las madrugadas, las carretas conducidas por los "huasos" cargadas de armas, para repartirlas en la ciudad. También, levantaba los ánimos en los momentos de derrota y de a poco, fue transformándose en la heroína de la Antigua Patria.
Fue tan significativa su actuación que, entre los revolucionarios, usaron como contraseña la frase "viva la Panchita".
El proceso revolucionario cobraba vida propia y el 5 de septiembre, en un Cabildo abierto efectuado en la ciudad de Concepción, el pueblo exige la instalación y juramento de la Junta Gubernativa de Concepción.
El resultado inmediato fue, que el Congreso Nacional chileno, quedó completamente en manos del sector independentista.
En esta circunstancia de agitación americana, el Virrey del Perú, Fernando de Abascal, inició una campaña contra revolucionaria, para someter a los insurgentes de las provincias, preparando y enviando fuerzas militares a la Capitanía General de Chile.
El Congreso, por lo tanto, durante este nuevo período, para prepararse contra la reacción monárquica, reforzó el ejército patriota, creó la Intendencia de Coquimbo, redactó las bases de un reglamento constitucional, declaró libres a los hijos de los esclavos que nacieran en el país, decretó la libertad de vientres y se prohibió el entierro de cadáveres en los templos, creándose cementerios en las afueras de las ciudades.
Mientras en Europa, el 6 de septiembre de 1811, José de San Martín con la orden de baja en la mano, renunció a su carrera militar en España y solicitó a su jefe, un pasaporte para viajar a Londres. Este, se lo concedió junto con cartas de recomendación, entre ellas una para Lord Macduff y partió, el 14 de septiembre de ese año, para vivir en el número 23 de la calle Park Road en el distrito de Westminster.
Allí, en Londres, mientras preparaba sus pertenencias para abordar el buque inglés que lo llevaría de vuelta a América, se encontró con los jóvenes Carlos María de Alvear, José Matías Zapiola, Andrés Bello y Tomás Guido, con los que se organizó, para afinar los últimos detalles del retorno.
El libertador, como también se le conoció posteriormente en el sur de américa, comenzó a pensar y planificar la estrategia que, junto con liberar a su tierra natal, ayudaría a expulsar definitivamente a los españoles del Virreinato de la Plata, del virreinato peruano y de los otros nacientes Estados de la región, que lucharan por su independencia.
Mientras en el Rio de la Plata, y ya manteniendo alejado a Cornelio Saavedra de Buenos Aires, la oposición del Cabildo porteño aumentó de tono, con lo que se logró la expulsión y arresto de Campana.
Faltándole a ambos bandos los conductores políticos, la Junta fue presionada por el bando independentista, para crear un poder ejecutivo. Cediendo a esta exigencia, pero conservando para sí el legislativo, el 20 de septiembre, abren al debate público las sesiones del Congreso.
Tras la elección de los patriotas separatistas, se proponen a los diputados, Manuel Antonio Recabarren y Joaquín Larrain, para la vicepresidencia y presidencia del Congreso, se instituye, además, abrir las puertas de la sala de sesiones a todo el público que desease escucharlas.
Es así como el 22 de septiembre, se fundó un Supremo Gobierno, formado por tres miembros electos, Feliciano Chiclana, Juan José Paso y Manuel de Sarratea, que posteriormente sería conocido como el Primer Triunvirato argentino.
Próximo Capítulo: Disputas y Triunvirato
https://artificesdelalibertad.blogspot.com/2021/03/disputas-y-triunviratos.html

Comentarios
Publicar un comentario